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Montserrat
es una montaa, un santuario y un monasterio. Una comunidad
de espíritu.
La montaa de Montserrat
es, según la tradición, la montaa más
importante y misteriosa de Cataluña. Este macizo,
a unos 50 km al noroeste de Barcelona,
de forma singular se alza bruscamente hasta los 1.236
metros del altura. La montaa recibe este nombre debido
a la forma que tiene el macizo que recuerda a los dientes
de una sierra.
Paisajísticamente es de gran belleza, geológicamente
es singular, y dispone de una notable riqueza en su
fauna. La montaa ofrece a los amantes de las caminatas
y los excursionistas un sinfín de senderos y
excursiones y las paredes de su roquedo reciben verdaderas
legiones de escaladores. Pero la mayoria de los visitantes
vienen para visitar el monasterio que, sin duda, es
uno de los más conocidos, sino el que más,
de toda Cataluña.
En él, historia, arte y cultura se dan cita como
en pocos lugares.
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Monasterio
La comunidad
actual está formada por unos ochenta monjes.
Como en todos los monasterios benedictinos, los monjes
de Montserrat dedican su vida a la oración, la
acogida y el trabajo, siguiendo el lema de san Benito.
La oración
marca el ritmo de la jornada monástica. Con ella
empieza el día y con ella se acaba. Diariamente,
además de la celebración de la eucaristía,
los monjes se reúnen cinco veces para rezar (liturgia
de las horas). También disponen de tiempo para
la plegaria individual y la lectura de la palabra de
Dios o de otras obras espirituales. De esta manera se
busca crear un ambiente de oración durante todo
el día.
La acogida.
Uno de los deberes de los monjes benedictinos que prescribe
la regla de san Benito es acoger a los peregrinos que
llegan al monasterio. Un peregrino es aquella persona
que llama a la puerta con un espíritu de búsqueda
interior. Los huéspedes reciben en el monasterio
un trato especial y pueden compartir la oración
y la mesa con los monjes.
El trabajo
de los monjes es difícil de definir genéricamente
por la diversidad de tareas que llevan a cabo. Algunos
estudian Teología, Historia, Filosofía;
otros colaboran en diversas publicaciones, dan clase
en la universidad, se dedican a la investigación
o se encargan de la Escolanía, la biblioteca,
el archivo...
También se llevan a cabo los
trabajos necesarios para el buen funcionamiento del
monasterio y el santuario: el mantenimiento del jardín,
la gestión de la sacristía, la enfermería,
la hospedería...
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Virgen
de Montserrat
La imagen
de la Virgen de Montserrat, llamada popularmente la
Moreneta por el color oscuro de su piel, es una talla
románica policromada del siglo XII de una gran
belleza. En 1881 la Virgen de Montserrat fue proclamada
Patrona de Cataluña por el papa León XIII.
Desde 1947 está entronizada en un retablo de
plata, sufragado por suscripción popular, en
la parte superior del ábside de la basílica.
La figura sigue el modelo
muy divulgado de la Virgen en majestad, en actitud estrictamente
frontal, con el Niño Jesús sentado en
su regazo, en el centro. Tanto la madre como el hijo
llevan incorporada una corona.
La figura de la Virgen
extiende la mano derecha, con la que sostiene el orbe
esférico, que significa todo el cosmos. Con la
mano izquierda hace el gesto de ponerla sobre la espalda
del Niño indicando que aquel rey omnipotente
es su hijo. Éste con la mano derecha bendice
y con la izquierda sostiene una piña, un signo
de fecundidad y de vida perenne. |
La Escolana
La Escolanía
de Montserrat es uno de los coros de niños cantores
más antiguo de Europa. Hay documentos del siglo XIV
que ya dan testimonio de la existencia de una escolanía
en Montserrat, una institución de carácter religioso
y musical.
Actualmente participa en las celebraciones litúrgicas
y en la oración comunitaria que se hace en la basílica.
Todos los escolanos reciben una formación musical de
alto nivel, junto con la educación humana e intelectual.
Su prestigio es reconocido internacionalmente, y actualmente
hace giras de conciertos por todo el mundo y dispone de una
abundante discografía.
A lo largo de su historia han surgido un gran número
de maestros de capilla e instrumentistas, además de
conocidos compositores y profesores.
Gracias a la Escolanía, la tradición del monasterio
permite que algunos monjes trabajen en la creación,
la formación y la producción musicales.
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