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Mercado Central de Tarragona

Carne, pescado, fruta, verdura y ¡mucho más que unas compras!

Dicen que la clave para conocer la vida real de las personas que viven en una ciudad, hay que visitar el mercado. Porque es allí donde encontraremos la verdadera esencia de lo local. Y el Mercado Central de Tarragona bien merece una visita.

Inaugurado en 1915, lleva la firma del arquitecto modernista Josep Maria Pujol, que tenía el encargo de unificar todos los mercadillos al aire libre, que no presentaban buenas condiciones de higiene y comodidad.

El lugar elegido para la edificación, es la actual Plaza Corsini, el eje comercial de la ciudad, pero por aquel entonces no era más que un descampado alejado del centro. Y que curiosamente, más tarde se descubrió que a pocos metros de allí, dos mil años antes, se encontraba el foro local de la Tarraco Romana, del que se pueden ver los vestigios.

El mercado fue un éxito y supuso un gran impacto en los tarraconenses, sobre todo por el diseño modernista, que recuerda al Mercado del Born en Barcelona y al edificio Karlsplatz de Otto Wagner.

Algunos de los elementos originales se perdieron tras los bombardeos de la Guerra Civil, y se han realizado varias reformas. La última en 2017, ha permitido darle una nueva vida y lo ha convertido en el mejor representante de la esencia meditarránea de la ciudad de Tarragona.

 

Disfruta de la gastronomía catalana en el Mercado de Tarragona

Más de 40 paradas con lo mejor de la tierra y del mar, productos de calidad, de proximidad y por supuesto, de temporada. Y rincones llenos de belleza en donde degustar productos locales, tomarse un vino o incluso comer.

Visitar el mercado de Tarragona más que ir a hacer la compra, es una propuesta para pasar el día. Y descubrir todos los secretos de la Plaza Corsini y los alrededores.

Por ejemplo, imprescindible es acercarse a la parada de la Tecla y la Meca, y disfrutar de sus propuestas gastronómicas y talleres de cocina, artesanía, actividades infantiles y hasta espectáculos.

¿Qué te parece este plan para tus vacaciones? ¿Te ha gustado? Pues hay una sorpresa más. Cada día a las 12 y a las 18 horas (en verano también a las 20h) el reloj carrillón de la fachada se pone en acción. Y algunos de los elementos del séquito popular, bailan al ritmo del pasodoble Amparito Roca, himno de las fiestas de Santa Tecla.

Hecho